¿Qué podría contarles de mi paso por el Irish?
Inicié mi vida escolar en el kínder del Irlandés. Desde pequeña guardo los mejores recuerdos. Tuve lo que se dice una infancia feliz en una gran familia rodeada de pura gente bonita.
Mi trayectoria por el Irish me dejó muchos aprendizajes no solo académicos sino para la vida.
Me inculcaron valores morales y religiosos, estructura, disciplina, orden y liderazgo, pero lo más, más importante y significativo, son mis amigas. Llevamos más de 30 años siendo amigas, la mayoría nos conocemos desde preescolar y por más que nos separe la distancia u otras cosas siempre nos hemos mantenido muy unidas.
Desde que tengo memoria me gusta mucho enseñar, dar clases y estar rodeada de niños, por lo que acabando la carrera empecé esta aventura dando clases de regularización a niños de primaria. Conforme fue pasando el tiempo, me fui dando cuenta que lo que más me apasionaba era trabajar con niños pequeños, por lo que me moví a ese mundo.
Estudié una maestría en Educación y una Especialidad en Docencia. Al término de mi preparación, empecé a trabajar en un jardín de niños.
Después de varios años como miss titular, se me presentó la oportunidad en la pandemia de abrir un mini kínder en donde mis primeros alumnos fueron los hijos de mis primos y amigas. A partir de ese momento mi sueño se hizo realidad.
Hoy, después de casi 3 años de haber empezado con mucho esfuerzo y dedicación tengo mi propio kínder, se llama “Kínder Pirulí” y estoy muy contenta y agradecida. Recibo a niños de 1 a 3 años y este mes estamos lanzando un nuevo programa de estimulación temprana que se llama NIDO PIRULI,
Gracias a Dios, a mi familia y al Irlandés por lo vivido.
PROUD TO BE IRISH!